Sexo en Barcelona

Historias de cualquier ciudadano de a pie

Cibersexo!! (o pseudosexo para los más tradicionales)

Buenos dias.

Supongo que a más de uno, el título de este post le creará indiferencia, asco, miedo, incertidumbre…o vete tú a saber que. El caso es que, una persona muy importante en mi vida, algo así como una segunda madre, me dijo que en la vida, para disfrutar, había que probarlo todo. Si no te gustaba, lo descartabas y si te gustaba, ampliabas tus horizontes de placer.

A mi personalmente, el cibersexo me acojonaba mucho. Pensaba que ni de coña podría ponerme cachonda, y nada que pensar sobre la vergüenza de que me estuvieran viendo. Todo esto hasta que tuve una relación a distancia. Y he aquí, mi primera experiencia de cibersexo. (Por supuesto que he vuelto a repetir ;) )

En primer lugar decidí probarlo porque era una especie de noviete. Nos veiamos una o dos veces al mes como mucho, pero estabamos todo el dia hablando por el msn. Así que, con él, tenia una confianza especial.

Un día empezamos a hablar en plan guarro. Claro, los habemos que, enseguida nos excitamos y empezamos a decirnos cosas en plan “ojala estuvieras aqui”, “si te tuviera delante te ibas a enterar”, etc, etc. Lo de poner la cam era cosa habitual, en plan para verme mientras hablamos (él no tenia cam), hasta que un dia él me dijo, “anda, enseñame las tetas”.

Con la tonteria y las risas “jiji jaja” le acabé enseñando las tetas. No sé, ni recuerdo, que empezamos a decirnos que alcance un estado de excitación elevado a la 5ª potencia. Y yo, alucinaba. Era nuevo para mí.

Me seguia diciendo cosas “guarras”, y al final cogí mi consolador. Coloqué bien la cam para poder ponerme en la cama y estar comoda. El hecho de saber que quien me estaba viendo, era de fiar, estaba cachondo de verme y se estaba masturbando, me puso a mil… Y os juro, que fue una de las veces en las que, más cachonda he estado.

Supongo que sería el hecho de que fuera algo nuevo, mezclado con las cerdadas que me decia y con estar haciéndome sólo, lo que me gustaba a mí. Además, ni me corrí, porque tenía que irme a trabajar, y tampoco teniamos mucho tiempo. Eso sí, pase una noche malísima, y en cuánto llegue de currar me masturbé sin demora.

No lo volvimos a repetir (cortamos no mucho después), pero si que lo he repetido con otras personas que para mi, son de fiar y puedo decir, que no está nada mal.

Aunque bueno, como siempre, esto es sólo una opinión.

De todos modos, me gustaría decir, que no hay que tener miedo de probar cosas nuevas, al contrario. Que sino luego, viene la rutina y el aburrimiento, y eso, es lo que no es sano.

Y por hoy, eso es todo amigos. :)

enero 28, 2008 Publicado por | General | | 16 comentarios

Si, eso es mi clitoris :)

Hola a todos.

Vaya semana de vacaciones blogarianas… porque de la vida, una no se puede librar. Lo que si tenía muy claro era lo que iba a escribir la siguiente vez, y es que, no puedo esperar para compartirlo con vosotros.

Como siempre, pongámonos en situación.

Salí una noche de fiesta. El caso es que andaba por ahí el amigo, de un follaamigo mio. Lo que ocurre es que mi follaamigo es un poco raro, exquisito de cojones y no hay quien le entienda, pero esa noche no estaba. Como éste chico en cuestión, me tiró bocao, yo no dije que no, y finalmente acabó en mi casa.

Claro, imaginad la situación. Mi amiga y yo nos reíamos pensando en “madre mía mañana cuando se lo cuenten unos a otros”.

El caso es que nos ponemos a la faena. Tampoco voy a dejar al chico por el suelo, tenia ritmo y tal. Un poco frio porque era de madrugada, estabamos borrachos y, todo hay que decirlo, el iba de sobrado. Cosa de la que enseguida me di cuenta.

A mi, con tonterias sexuales y egos revolucionados…venga ya, hombre!

Pero claro, el chico tampoco me conocía, no sabía a que mente malévola se estaba exponiendo.

Llega un momento en que yo me pongo a 4 patas. Postura que me encanta.

Bien, lo típico, que pone en todos los manuales de sexo “a cuatro patas es conveniente que le toqueis el clitoris a vuestra chica para estimularselo…bla bla bla” que no digo que este mal… Pero, no es tan fácil chicos… o se sabe tocar, O NO SE TOCA!!

Estaba yo a cuatro patas disfrutando lo que podia, cuando el majete este tira mano a mi clitoris. Al principio bien, pero después, no se que cojones le pasa a su mano, si es bionica y ha perdido el control, me empieza a tocar muy rápido, haciéndome daño.

Una amiga mia dice: “es que parece que te lo vayan a borrar”.

Y tanto.

El caso es que me queje, no se, le dije algo asi como “no me hagas eso”. Y ¿sabeis lo que me suelta el muy imbécil?

“¿Que pasa, no puedes soportar tanto placer?”

Enga hombre!!! lo que hay que oir!!!

Me rei en su cara y no dije nada más. Y pensé que si no se lo decia, haría daño a otras chicas y así se generaría la fama que se creia que nunca tendria. Asi que cambié de postura pa que no me tocara el clitoris más.

Se corrió, y se fué.

Lo más gracioso de todo, es que hablando con mi follaamigo, varias semanas después, me dijo que se habia enterado (y al dia siguiente, de hecho) y me pregunto que, que tal. Le dije que fatal, que habia sido un polvo de mierda y el alucinando me dijo: “Pues él cree que te dejo boquiabierta”

En fin. Dime de que presumes, y te diré de que careces, ¿no?

Y esta es otra historia de sábanas tomar :P

enero 24, 2008 Publicado por | General | , , | 10 comentarios

Va de corridas… y no de toros, precisamente.

¿Quién no ha tenido alguna vez la curiosidad de preguntar…”os lo tragais”?

Sabemos que a los chicos les gusta eyacular… bueno, utilicemos la palabra de toda la vida.

Sabemos que a los chicos les gusta correrse en sitios que no sea la nada. O bien en tu boca, o bien en tus tetas o incluso, tu cara.

Pienso que si se corre en tu boca, eso no implica el hecho de que te lo tengas que tragar. Hombre, si te apasiona el semen, si. Guárdalo en un tuper si tanto te gusta, pero yo pienso que una vez han terminado ellos, poco les importa que hagas con el “lefazo”. Y sino, que nos lo cuenten.

Están los chicos a los que, cuando les haces una mamada te avisan y otros que no. También en función de la amistad y/o confianza que se tenga, permites que eyacule en tu boca o no.

Pero, ¿no habéis escuchado el dicho de que “la confianza da asco”?

Bien, conozco a alguien, una chica, en concreto, que tiene varios follaamigos, aunque algunos con más confianza que otros. Ella en este momento estaba justamente, con el que más confianza tenia. Y juntos disfrutaban de las guarradas más inimaginables. Las tias nos lo contamos todo, si o si.

Pues ella tenia un poco de conjuntivitis aquel dia. Algo que no se tuvo muy en cuenta, hasta que en medio de uno de los juegos, el le pidió si se podia correr en sus tetas. Ella, muy gustosamente, tampoco vamos a engañarnos, se giró. Cuando de repente, le entra algo en el ojo que le empieza a escocer muchísimo.

El muy capullo había pasado olímpicamente de la prohibición de ella de correrse en su cara, y él había apuntado un poco más arriba, con tal mala suerte, que le dejó un dia entero el ojo conjuntivitoso, bien jodido.

“NO QUIERO QUE TE CORRAS EN MI CARA!”

He estado viendo ultimamente algunos videos porno en los que se estila eso. Y encima multiplicado por 20. Igual 20 tios se corren en la cara de una tia, por turnos, hasta que ella parece “la momia”, porque no puede ni abrir la boca, ni los ojos. Estoy más que segura, que es la nueva fantasia de los más pervertidos. Y eso que yo soy pervertida, pero tampoco hay que pasarse.

Y en mi caso y en el de mis más allegadas, el semen no se traga. Muy disimuladamente, se coge un pañuelo, y se escupe ahí. Aunque si ha pasado en algun sitio publico, como puede ser un descampado, o un baño, pues se escupe o bien al suelo o al wc, y asunto finiquitado.

¿Y que hay que decir del olor del semen? Hay tios a los que ni huele ni sabe a nada, y otros que…uf!! Es insoportable!! Y es que tengo entendido que según la alimentación del follaamigo en cuetión, dime que comes y te dire a que sabe/huele tu semen.

Una amiga mia, me preguntó un dia, que era lo que tenia que hacer con la polla si no queria que se le corriera en la boca. Le dije que se la sacase de la boca y apuntase hacia el estomago de el, por ejemplo. Hice un gesto con la mano, que más que una polla, parecia una manguera lo que estaba manejando, y claro, las risas fueron buenas.

Incluso llegamos a hablar de venganza!!! Cuando se fuera a correr, tu misma con su polla, le apuntas a su cara, y que pruebe su propia medicina. La verdad es que tendria muchísima gracia.

La conclusión es que teneis que disfrutar con los lefazos y con todo, pero, haceros respetar, que estos hombres y sus pollas presentes, no nos dominen.

enero 16, 2008 Publicado por | General | , | 10 comentarios

Zas! La terrible historia de un eyaculador precoz.

Tenía yo 19 años, cuándo decidí por primera vez que tendría “sexo de una noche” con alguien recién conocido.

Miento.

No lo decidí. Mis amigas me dijeron que me espabilase, y que lo hiciera. Que todos lo hacian y era algo muy normal. Y como me sentí de alguna manera, apoyada, me lo propuse.

Claro, para este tipo de cosas buscas a alguien que te entre por el ojo, ¿no?

Miré a mi alrededor. A pesar de mis cervezas de más, vi a un chico guapisimo. Era muy típico, rubio y de ojos azules. Pero me gustaba como vestía y como sonreia. Y fue todo facilísimo. (Sé que la mayoría direis que una tia lo tiene muy fácil para follar, pero recordad que yo no me había llevado a nadie a casa así y eran mis impresiones).

Le miré un par de veces y se acercó a mi. Nos conocimos y nos enrollamos. Y no tardó en decirme que pretendía pasar la noche en mi casa. Fui un momento al baño, y cuando volví, había llegado una amiga mia a la que le conte la novedad. Se echó a reir porque era el chico con el que ella había estado el fin de semana anterior.

Me dió todavía más alegria porque sabía que no pasaría nada malo. Todos contentos, asi que, nos fuimos.

No sabía como actuar. No sabía si tenian que haber preliminares o no, si tenia que haber sexo oral… Siempre había tenido pareja y hubo un momento de nerviosismo. Pero todo terminó, cuando entramos a mi habitación, saco condones del bolsillo y se quitó la ropa. Asi que yo hice lo mismo.

Empezamos a follar sin un puñetero preliminar. A pesar de eso, después de la 5ª embestida, y no exagero, se corrió. Yo flipe en colores y acostumbrada a tener sexo durante horas, me sentí como una tarta de manzana (notese la comparación con American Pie).

Él, pidió perdón y me preguntó si estaba lista para continuar. Por supuesto, volvimos a la carga. 3 minutos no se si llegaron a pasar, cuándo volvió a correrse.

Yo ya no sabia que pensar. Se ve que el vió mi cara y me dijo que eso era porque habiamos ido muy a saco, aunque tampoco se preocupó por comérmelo un poco.

Fuimos a por un tercer polvo, para el que fui yo la que puso el condón.

Puto condón desaprovechado!!!! Se corrió en 2 minutos!!!!

Yo ya no queria seguir haciendo el gamba, y cuando me preguntó si tenía más condones, le dije que no. El muy membrillo aun decía de bajar a comprar. Anda ya!

Nos fuimos a dormir, y a las 15, como pude, lo eché de mi casa. Esa misma tarde fuí a casa de mi amiga y le conté lo ocurrido. Ella se echó a reir porque le había pasado exactamente lo mismo con él, el fin de semana anterior.

Acabamos riéndonos por el tema y por el “chico compartido”, y esa misma noche de sábado nos lo volvimos a encontrar. Nos escondimos para evitar su proposición de trio, que me había echo la noche anterior.

Y desde entonces, se abrieron las “puertas del apocalipsis now”, y comenzaron a acumularse experiencias a tutiplen. Ahora soy mentora de diversos monstruos sexuales.

enero 14, 2008 Publicado por | General | , | 2 comentarios

Una noche…¿cualquiera?

Ese día me llamo por teléfono para decirme que me llevaría al cine. Acepte de buena gana. Era un chico que me gustaba. Solo llevábamos viéndonos una semana, pero la cosa pintaba bien. Además, cuando estaba con el me sentía muy cómoda. 

Acababa de llegar de la peluquería, así que no tendría que preocuparme mucho por el pelo. Lo llevaría suelto.  Estaba comenzando el verano y ya hacia calor, así que opte por un vestido burdeos, de gasa muy fresquito. Tenía un escote generoso, y la falda era por la rodilla. Visto tal cual era un vestido muy sencillo, pero resultaba muy sexy una vez puesto. Me mire al espejo mientras me calzaba las sandalias. Al ser de gasa el vestido se adaptaba a todas las curvas de mi cuerpo y pensé “hoy estas buenorra”.  Lo único es que cambié de idea respecto al pelo y opté por recogerlo en plan informal, para dejar mi cuello a la vista. Me habían dicho varias veces que lo tenia bonito, y eso hice, enseñarlo. 

Cogí el bolso y bajé a la puerta esperarle. Hacía un día soleado, caluroso pero con brisa. No llevaba nada más que el tanga bajo el vestido. No necesitaba llevar sujetador con aquel vestido, y el hecho de que pudiera insinuarse que no llevaba nada debajo, me gustaba. 

Pronto llego él. Cuando me acerqué al coche para abrir la puerta no tardó en decirme lo bonita que estaba. Entre dentro, le dí un beso y le dediqué una sonrisa con un “gracias”. 

De camino al cine íbamos planeando qué haríamos. Cenaríamos, veríamos una película y después tomaríamos algunas copas. Pude notar que en contadas ocasiones, el me miraba las piernas. Me di cuenta entonces que al sentarme en el coche, el vestido se había subido, dejando ver parte de mis muslos, insinuando también, algo más. Medio sonreí por los pensamientos que estaba teniendo, dejé el vestido tal y como estaba y continué con la conversación como si nada.  En algún momento tuvimos un cruce de miradas cómplices, a lo que el otro respondía con una sonrisa. Y algo me decía que esa noche pasaría algo más. Esa noche iba a ser distinta a todas las demás.

Llegamos al centro comercial. Al entrar en el recinto se noto el aire acondicionado. Esto provocó algo en lo que no había pensado, y eso era, erizar mi piel.No tardó en dirigir la mirada a mis pechos y echamos a reír los dos. 

Fuimos a cenar a un restaurante italiano. Pedimos una ensalada para los dos y cada uno su respectivo plato de pasta.  Estábamos sentados uno enfrente del otro. La mesa era pequeña de tal modo que si estiraba más de la cuenta la pierna, me topaba con sus rodillas. La primera vez que me ocurrió, le pedí perdón, pero la segunda me lleno de ideas. Bebíamos con la comida vino tinto. No me gusta comer y beber alcohol a la vez, pero pensé que aquella noche era una ocasión especial y que no pasaría nada.

Sin poder evitarlo, después de la 2ª copa de vino, ya tenia las mejillas sonrosadas. Soy muy sensible con el alcohol.Cuando el camarero retiro los platos, pedimos el postre. Yo comería helado de chocolate y el pidió unas trufas heladas. Mientras lo esperábamos seguíamos hablando de cosas tan naturales como el trabajo, la familia, etc. El día a día en general. Y cuando el bebía de su copa, me miraba intensamente, cosa que me encendía cada vez más. 

Decidí, con la excusa a mi misma de que iba algo tocadilla por el vino, tocar su pierna izquierda con mi pie derecho. Yo llevaba sandalias, así que no fue difícil desprenderme de ellas. Cuando puse mi pie en su rodilla dio un pequeño salto en la silla. Yo sonreí y el rió. Seguí mirándole fijamente mientras me mordía el labio inferior y subía más arriba de su pierna. En ese momento llegó el camarero con los helados. Le dimos las gracias y echamos a reír a carcajadas.

Fue un momento intenso, pero lo vimos de un modo divertido y al final acabo siéndolo. Seguí con el jueguecito del pie, pero nunca sin llegar a tocar su sexo. Subía hasta las ingles y después volvía a bajar. Empecé además a comerme el helado muy lentamente. Unos minutos de silencio, mirándonos fijamente y yo lamiendo la cucharilla del helado.

Con mi índice derecho cogí un poco de helado y me lo llevé a la boca, saboreando esa pizca de helado como si fuera a ser el último que comiera. Noté que se estaba excitando por el gesto que hizo con la cabeza. Se rió, se llevo la mano a la boca para mordérsela de una forma muy pícara y siguió mirándome. No tardo en terminarse el helado y para ese entonces yo ya había dejado el juego de la pierna. Pagó la cuenta y nos fuimos al cine. 

Decidimos que veríamos una película de suspense. Las entradas las pague yo esta vez. Compramos golosinas, porque recién cenados las palomitas eran demasiado. Fuimos directamente a la sala porque faltaban 15 minutos para que empezara la película. Tomamos nuestros asientos y nos quedamos observando el cine, cada uno a su manera.

Cuando me giré a la izquierda para hablarle, el ya estaba mirándome y sonriendo. Me dijo que lo estaba pasando muy bien y que no se arrepentía de haberme llamado. Le dije que todavía no había transcurrido el suficiente tiempo como para decir eso. Que me lo dijera al final de la noche a ver si seguía pensando lo mismo. Empezaron los trailers y apagaron las luces.

De vez en cuando comía alguna golosina que otra, pero tampoco me apetecían demasiado.Comenzó la película, y resultó ser un coñazo. Tenia un argumento muy predecible y los “sustos” que daban se esperaban 3 minutos antes de la escena. Cuando llevábamos media hora de película, noté que apoyó su mano sobre mi rodilla izquierda.

De reojo le miré, pero estaba mirando a la pantalla, como si nada.Pensé que jugaría conmigo como yo lo hice con el en el restaurante, así que ignoré la mano. Con las yemas de los dedos y muy despacio, comenzó a acariciar mi muslo. Metía la mano por debajo del vestido, el cual, acabo subiéndose un poco más de la cuenta. Me tocaba suavemente de arriba abajo, y muy despacio. Cambió la dirección de esas caricias y fue a la parte interna de mi muslo.

Yo empecé a estremecerme. Pensar en la gente que había en el cine y lo que me estaba haciendo el me ponía nerviosa pero a la vez me excitaba. Noté como se me puso la piel de gallina cuando se acercó a mi sexo, y como estaba humedeciendo cada vez mas el tanga. El pasó los dedos por encima y lo comprobó. Yo no pude más que morderme el labio para evitar emitir cualquier sonido. Estaba muy excitada, pero quería seguir jugando. 

Quitó su mano de entre mis piernas y la paso por encima de mis hombros, de tal modo que quedamos semi abrazados viendo la película. En ese momento me sentí bien porque era algo habitual entre parejas y así podría estar más cerca de él.

Las butacas eran grandes y no molestábamos a la gente que había detrás. Tampoco había nadie a ambos lados nuestros así que, estaba más tranquila todavía. Entonces noté como me miraba y le miré yo también. Nos dimos un beso lento. Con su mano izquierda me cogió de la barbilla para separarme de el, me miro a los ojos, sonrió y volvió a besarme. 

Entonces su mano bajó hasta mis pechos. Con la parte de fuera de la mano, rozaba mis pezones, duros en ese momento. Giró la mano y tomó en su palma de la mano uno de ellos. Lo presionó con delicadeza y acariciaba el pezón con un dedo.

Dejamos de besarnos, volvió a su postura inicial de la butaca y siguió con el juego de mi muslo con su mano derecha mientras veíamos la película que estábamos ignorando. Una de las veces en las que acariciaba mi sexo por fuera del tanga, lo levanto por un lado y metió los dedos dentro. Eso hizo que me paralizara porque me excite todavía más y tenia que controlar mi cuerpo. Acarició entonces los labios de mi vagina.

Despacio, sin mucha ansia. Noté como me iba lubricando cada vez mas. Cerré los ojos, y me mordí el labio inferior. Me estaba poniendo muy cachonda, y el hecho de no poder hacer nada, hacia que lo estuviera más. Siguió acariciando los labios hasta que metió la punta de su dedo corazón en mi vagina. Lo introdujo varias veces. Siempre muy despacio. Yo tenía el impulso de mover la cadera pero no pensaba hacerlo o me pondría más mala todavía. 

Después de calentarme de ese modo, paró en seco, me miró y me dedicó una sonrisa, seguida por un beso en la frente y un “vamos a ver la peli no?”. Yo también reí y le dije que le odiaba. Había jugado conmigo como hice yo con el en el restaurante, solo que el me había excitado mucho más. Había sido malvado en cierto modo y me dejó inquieta para el resto de la película. Ya no volvimos a besarnos, ni volvió a tocarme mas la pierna. La película terminó y pudimos escuchar comentarios de lo patética que había sido. Pensé que de algún modo u otro habíamos aprovechado la entrada.

Íbamos caminando hacia la discoteca que estaba en ese mismo centro comercial cuando me cogió de la mano. Le note temeroso al hacerlo, pero en cuanto vio que yo también le cogía, su cuerpo hablo de otro modo. Comentamos la película e imaginamos lo que habría pasado en el momento en que le perdimos coba. Nos reíamos mucho juntos. Ya fuera por mis comentarios o los suyos, era una compañía muy divertida. 

Entramos en la discoteca donde sonaba pachanga. Fuimos a por la primera copa y nos colocamos a un lado de la sala donde había una luz tenue.Todavía no había mucha gente puesto que era bastante pronto, pero no tardaría en llenarse. Estuvimos hablando sobre cualquier cosa que se nos pasara por la cabeza. Bailábamos y sobretodo nos reíamos.Al cabo de aproximadamente una hora, el lugar ya estaba lleno de gente. Íbamos por nuestra segunda copa y nuestros bailes ya habían pasado a ser algo más cercanos. Yo le cogía de la mano y le hacia dar vueltas “como si fueras una bailarina” le decía.

Él reía de buena gana.Pusieron una canción demasiado lenta para lo que habían estado poniendo hasta entonces, a lo que yo reaccioné rodeándole el cuello con mis brazos para bailar con él. Él me cogió de la cintura y nos estuvimos mirando unos instantes, en silencio. Después, no pude evitar el besarle. Esta vez el beso comenzó siendo muy delicado, pero él me presionó contra él y pude sentir lo excitado que estaba, aumentando con ello la pasión de ese beso.Tenía la pared justo detrás de él, y dio dos pasos para apoyarse en ella. Yo fui detrás y volví a apoyar todo mi cuerpo sobre el suyo. 

Volvimos a besarnos mientras el acariciaba mi espalda, bajaba por mi cintura y me tocaba el culo. Lo cogía con las dos manos y lo amasaba siempre con mucha delicadeza, pero muy intensamente. Yo tenía la respiración entrecortada y noté que volvía a humedecer el tanga. Metí la mano por debajo de su camisa y le acaricie el pecho. Bajé la mano hasta que llegué hasta su cinturón y desde ahí rodee la cintura hasta llegar a su culo. Lo toqué con ansia mientras seguíamos besándonos. 

Fue a la barra a por otro par de copas y yo aproveché para ir al baño. Lo único que hice fue mojarme la cara y arreglarme un poco el pelo. Esos cuartos de baño tenían nada mas entrar un espejo con un lavabo y después dos puertas más. La de hombres y la de mujeres. Cuando salí del baño de mujeres el estaba allí, esperándome.

No tenia ninguna copa en la mano, me cogió por los hombros y me llevo de vuelta al baño, encerrándonos en uno de los wc individuales que había. Trás cerrar la puerta, me apoyó contra ella, y cogiéndome de las caderas me dio un beso apasionado, un beso ansioso, incluso, impaciente. Nos apoyamos después contra la pared, por no hacer ruido contra la puerta. Estábamos en el ultimo wc así que si tardábamos mucho en salir parecería que estuviera averiado y la gente tampoco se extrañaría. 

Mientras nos besábamos, me tocaba el culo para presionarme contra él. Yo refregaba todo mi cuerpo contra él. Me cogió la pierna derecha para que la apoyara en el váter y entonces empezó a tocarme por debajo del vestido. Pego un tirón ágil al tanga y lo rompió, lo que me provoco una carcajada. Lo dejo allí tirado y me cogió en brazos.

Seguimos besándonos. Yo le acariciaba el pelo y él me tenia sostenida por el culo. Le pedí que me bajara, y obedeció. Me senté en el váter y con una mirada traviesa y una sonrisa burlona empecé a desabrocharle el cinturón. El sonreía y me miraba fijamente. Noté mucho deseo en su mirada y eso a mi me excitaba mucho. Tenía muchas ganas de comerme su pene así que le baje los pantalones y pude ver su bulto en los calzoncillos. Le cogí del culo para acercarle y empecé a besar su cintura, antes de quitárselos.

Él me acariciaba el pelo y comenzaba a respirar cada vez más agitadamente. Con los dientes, cogí la goma del calzoncillo y ayudándome con las manos en la parte de atrás se los baje. Cogí su pene con la mano derecha y lo lamí muy despacio desde la base hasta la punta, entreteniéndome sobretodo con el. Entonces me lo introduje en la boca haciendo que el emitiera un leve gemido. Lo chupé muy despacio y de vez en cuando me lo sacaba de la boca para lamerlo mientras le miraba a los ojos.

Varios minutos después de juguetear así con su pene, me separó y se puso de rodillas frente a mí. Me levanto el vestido y empezó a besarme los muslos. Me indico con un gesto que me apoyara sobre la pared y eso hice. Siguió besando la parte interna de los muslos hasta que llego a mi vagina. Pasó la lengua sobre mi clítoris e hizo estremecerme a la vez que gemía despacio. Mientras lo lamía, me introdujo uno de sus dedos. Siempre todo muy despacio haciendo que le deseara todavía más. Hacia que me retorciera de placer y que me mordiera el labio. Y nos mirábamos fijamente mientras yo gemía levemente. Yo estaba lubricadísima, cuando me cogió del culo y volvió a levantarme en brazos, sentándose el en el váter.

Seguimos entonces besándonos, mientras nos cogíamos del pelo. Me mordía el cuello mientras tiraba de mi pelo para atrás, y lamía mi oreja. Entonces en ese momento me penetró mientras me cogía de la cintura.

Me abrazaba mientras yo me movía sobre el. Le cabalgaba con fuerza y teníamos gemidos casi mudos mientras me bajaba los tirantes del vestido para dejar al descubierto mis pechos, que chupó y mordió excitándome muchísimo más. Me cogió y me levantó en brazos, apoyándome contra la pared. De este modo era el él que se movía. Notaba su pene entrar y salir de mi, rápido. Y cada vez le deseaba más y más. Siguió penetrándome allí de pie mientras me mordía el cuello algunas veces y me miraba a los ojos otras.

Sentía que iba a correrme en breve y se lo dije. El aumento el ritmo, aumentando también mi placer.Tuve un orgasmo muy intenso que me dejo extasiada. Pero a la vez mucho más cachonda que antes. Exactamente después que yo, se corrió el. Hundió su cabeza en mi pecho para tratar de silenciar un poco la situación. Fue decreciendo el ritmo hasta que paró completamente. Se quedó parado, dentro de mi. Entonces me besó y me dejó en el suelo.

Él mismo me arregló el vestido y después se subió los pantalones, se abrochó el cinturón y me besó apoyándome contra la pared otra vez. Pero muy suavemente, con mucho cariño. Cogí el tanga del suelo, y lo tiré a la papelera.

Salimos del wc casi corriendo, él iba delante. Y justo saliendo por la puerta entraban dos chicas que nos miraron un poco mal. Entonces él se giro y nos reímos juntos. Fue a la barra a por aquella copa que me prometió y seguimos bailando. Me besaba de vez en cuando y bailaba conmigo dándome “vueltas de bailarina”. 

 Le dije entonces que ahora podría decir si se arrepentía o no de haberme llamado para salir aquella noche, a lo que el contestó que la noche aun no había terminado.

      

enero 10, 2008 Publicado por | General | , | 4 comentarios

A mi no me gusta que me metan un dedo por el culo!!

Anda que, vaya frasecita salió de la boca de un amigo mio.

Resulta que habiamos unas cuántas tias hablando de comerle los huevos a un tio, y lo repugnante/cachondo que le parecían a unas y a otras. Entonces, les preguntamos a ellos. ¿Os gusta mucho que os coman los huevos?

Silencio.

Y de repente salta uno diciendo “A mi no me gusta que me metan un dedo por el culo!!”. Imaginaos las risas. Algo que no venia a cuento (aunque indirectamente si) y que nos dejo un poco parados a todos. Y ¿por qué no?

Muchos hombres tienen su culo como algo sagrado, y piensan que por el hecho de rondarlo, ya se les considera homosexuales. Y es que hay algunos que tienen mucho miedo de que se les pueda confundir. Ya ves tu. En mi propia experiencia, puedo decir que los hombres que más disfrutan, son aquellos que, sin importarle lo que pueda pensar la otra parte, les gusta experimentar.

Todos sabemos que su próstata se puede estimular desde dentro, y yo, los he visto flipar. Luego esta el tema de que a nosotras nos guste o no meterles el dedo, pero eso podria despreciarse, puesto que los que somos viciosillos no hacemos ascos a nada, o casi nada. Incluso hay chicos, que con simplemente tocarles cerca, que ya no digo ni el ano propio, ya se excitan (zona del perineo).

Y digo yo…”chicos calmaaaaaaaaaoooos!!!!”. Tanto que os gusta a vosotros encularnos a nosotras… ¿que problema hay? Que estamos en el siglo XXI y el sexo, gracias a dios, está para disfrutarlo. Y soy partidaria de que todos deberiamos probarlo todo por lo que tengamos curiosidad. Si alguien siente curiosidad por la lluvia dorada…oye! por algo será.

A mi me asustaba el beso negro, pero me dieron uno y me gusto mucho. La otra parte puede ser que solo le guste hacerlo o que también quiera recibir. Pero si a nosotros no nos gusta darlo… es su problema. Así tal cual. Tampoco debemos sentirnos obligados a dar por recibir. Y si alguien se siente así, va por mal camino.

El sexo debe dejar de ser un tabú, y los chicos atemorizados por confundir con su sexualidad, que se calmen. Que en el buen sexo NO hay normas. Pero no me parece bien que alguien diga que no le gusta algo sin haberlo probado. Que cambie las palabras y diga que “no le llama la atención”. Entonces, es admisible.

Si es que al final todo es problema de conceptos!

enero 9, 2008 Publicado por | General | , , | 6 comentarios

“Te juro que es la primera vez que me pasa”

Cuántas veces habremos escuchado esas palabras, en boca de un tio al que le falla su “arma”.

Aunque todo hay que decirlo… si es una noche en la que nos hemos ido de juerga parrandera, es posible que el alcohol haga estragos, tanto en hombres como en mujeres (porque sabeis que hace que las mujeres dejen de lubricar, ¿no?). Entonces dices…bueno, vale, yo también estoy pedo perdia, así que, dejémoslo. Las drogas también cuentan como “jodedoras oficiales de un buen polvo en medio del campo”, aunque esto será la historia de otro dia.

Pero es que luego esta esa otra situación (basada en un hecho real de alguien conocido). Has conocido a un tío y le dices de ir a ver una película en tu casa. Tanto el como tú, sabeis que es una buena excusa para follar. Que se le dará al “play” de la peli y entonces empezará el magreo. Pues bien, cenais una pizza de 4 quesos, de esas que te deja un aliento que tira pa´trás. Entonces le dices, ¿y que película quieres ver? El no sabe que contestar, aunque en su interior haya una vocecita gritando “¿qué? ¿una película? ¿pero no hay folleteo?”. Entonces le dices “creo que deberiamos ver esta de Jean Pierre Jeunet. Se llama Delicatessen, y es taaaan interesante…”.

Eso haceis. Vais a tu habitación y como es tan diminuta, no hay otro sitio para verla que en la cama. Mira tu que bien. Es que ni hecho adrede, oye! Y efectivamente, es darle al “play” y el empieza a meterte mano. El caso es que la cosa se va calentando y la ropa de repente, pues molesta, asi que os la quitáis.

Después de un poco de sexo oral, empieza a arrimarse demasiado a ti sin protección alguna, entonces le dices que los preservativos estan en el cajón de la mesita de noche. ¿Y que pasa? Que flipas cuando el muy cabrón dubitativo, y pensativo, se decide a coger uno. Bueno, el, con toda la buena fé del mundo, se lo pone, y empieza la carga.

En escasos 30 segundos, la “cosa” se ha muerto. “Buah tioooo!! pero que pasa¿¿??? Es que yo siempre con mi ex follaba a pelo, y claro, no me acostumbro al condón. ¿Follamos a pelo?”

¿FOLLAMOS A PELO?

Ahí es cuando deberias darle una patada en la boca y ordenarle que se vistiera, seguido de echarlo de tu casa. Pero seamos civilizados. Aunque sea un rollo de una noche, somos personas y podemos hablar las cosas. Le dices que no, que tu sin condón no follas, y que si no se acostumbra, pues que lo sientes mucho. Pero párate a pensar con cuantas chicas habrá dicho y hecho eso, y cuántas habrán caído. Pero si es que este chico puede ser una fuente perfecta de ETS. Venga ya, hombre!!! Que estamos en el siglo XXI!!!

Entonces, el muy cabrón, ni te come el coño, ni intenta compensarte. Y ni por asomo, quiere ver la puñetera película. Se viste y dice que sintiéndolo mucho, se va, y que a ver cuando os volvéis a ver. Pero entonces la cabrona eres tu, porque ¿sabes como termina esta historia?

Pasan dos semanas, y te llama preguntando que por que no le llamaste para volver a quedar. Tu, por dentro piensas “no quiero ver tu polla mierdosa nunca más!” aunque le contestes, “estoy muy ocupada, pero en cuánto acabe examenes te llamo”.

De este hecho real hace ya un año. Pero los sigue habiendo bien reales y con pollas similares mal acostumbradas al puñetero condón.

Chicas, sed fuertes, y ante una suculenta polla no os mostréis débiles. Que también anda suelta la historia del chico circuncidado, que por culpa de llevar el capullo al aire es mas insensible, y que con el condón no se entera de nada. Pues que se joda!!! que se busque una novia con la que follar a pelo!!!!

enero 8, 2008 Publicado por | General | , | 4 comentarios

El encoñamiento ¿se puede evitar?

Creo que todos sabreis a lo que me refiero con el encoñamiento, ¿no?

Salimos una noche, y conocemos a alguien. Después de decidir volver a verle y superar el tema de “dos besos o un pico”, nos encontramos con la necesidad de volver a ver a esta persona. Y es que inicialmente no nos damos cuenta pero, si nos hace reir, nos encontramos agusto… ¿qué podemos esperar de nuestras mentes absurdas?

Y digo absurdas porque, como bien dice la ley de Murphy, ahora que nosotros no estamos preparados para una relación seria (porque nos gusta nuestra libertad incondicional), aparece alguien que nos hace gracia, y es que ir en contra de la naturaleza humana es estupido.

Y si estuviesemos dispuestos a intentar tener algo con alguien, tranquilos, que esta persona será entonces la que tenga el dilema de ¿algo serio o no?. Entonces, cuando estamos en la cúspide del autoputeamiento, nos decimos la famosa frase “si es que soy gilipollas!!!”

Pues seguramente si, oye. Por que sabiendo que esto te podia ocurrir, ¿por que te encoñas? Cierto es que antes he dicho que ir en contra de la naturaleza humana (el dejarse llevar, como lo dirian otros) es absurdo, pero, se podría evitar dejando de ver a esta persona, por ejemplo, autoflagelándonos de esa manera, conseguiriamos pasar página.

Pero entonces digo yo… ¿siempre va a ser igual? ¿Rechazaremos a uno y a otro hasta que estemos listos y preparados para tener una relación? ¿O deberiamos dar una oportunidad?

Es que sino es una serpiente que se muerde la cola.

Estoy sin pareja porque me gusta ser libre. Como soy libre, golfeo. Al golfear tanto, no puedo dejar de conocer gente. Ya que la conozco, me relaciono y quedo con dicha gente. Inevitablemente, alguno que otro es majo… psss si, me cae bien. Uy, me apetece verle (signo de encoñamiento), borro su numero de mi agenda… Como soy libre, golfeo. ¿Y vuelta a empezar?

Yo, sinceramente, soy de las de dejarse llevar. Y luego soy la más puteada de todas. Pero es que a mi eso de ir en contra de la naturaleza, no me va. Y se que luego sufro, pero, no lo puedo evitar, porque soy muy idealista.

Se que hay gente que piensa que si que lo puede evitar y, no se como, lo llegan a conseguir. Esta claro que para eso tienen que sacrificarse y negarse algo que uno mismo quiere.

Pero, ¿hasta que punto creeis que esto es moralmente aceptable?

p.d: prometo que el próximo post va a ser muy cerdo, pero es que hoy estoy filosófica.

enero 6, 2008 Publicado por | General | , | 3 comentarios

Masturbación. ¿Si o no? Yes or not? Oui ou non? Ja oder nein?

Hay dos tipos de personas. Las que se masturban, y las que mienten.

Por que, ¿quién no tiene todavía amigos que niegan rotundamente hacer tal acto atroz, por que eso es de “guarros”?

Yo, tengo.

Entonces, si estamos en alguna reunión de “locas” y así como quien no quiere la cosa sueltas “joder tías, me he comprado un juguetito nuevo para la colección!!”… entonces hay un silencio, y todas te miran diciendo con cara de asco “Que dices? Tu haces eso?”

Pero no te avergüenzas, no. Al contrario, les das el pésame por ser tan… tan… así. Pero respetémoslo, porque en el fondo, son amigos, no?

Tengo la suerte de que tengo otro grupo de amigos con el que no nos callamos nada. Nuestros juguetes tienen nombres, e incluso vamos a los sex shop juntos a buscar nuevos. Y menos mal. Si tuviera que reprimirme, yo moría.

Aunque no he conocido todavía ningún tío que tenga un juguete para masturbarse… (no cuenta las bolas anales que le regalamos a un amigo porque seguramente no las haya usado) y mira que en un sex shop hay movidas para los tíos. Que si anillos, que si bolas… además de poder jugar con diferentes tipos de lubricante, que si de fresa, de frio/calor, potenciador de orgasmos, etc.

Infinidad de cosas.

Sinceramente a mi me encantaría comprármelo todo. Pero es que a la hora de masturbarme, tengo un problema. ¿Y que coño utilizo? Noooo!!! Coño el mio, esta claro…me referia a que juguete utilizo… :P

Y os juro que me cuesta decidirme, y creo que va por épocas.

¿Qué pensáis de los juguetes para la masturbación? ¿Pensáis que si se tiene pareja, ya no es necesario masturbarse? (suena dificil, pero conozco a unos cuantos).

Y por último y para finiquitar el tema… ¿os gusta utilizar estos juguetes con vuestra pareja en la cama?

Tengo entendido que hay tíos a los que no les gusta utilizar un dildo, por ejemplo, porque es como un sustituto de su pene y se sienten inferiores. Que realmente es una tontería, porque el hecho de que te corra la sangre, cambia mucho el asunto, pero bueno, a gustos colores, y como siempre, tiene que haber de todo.

Quiero saber, contadme, contadme…

enero 4, 2008 Publicado por | General | , | 7 comentarios

Sexo en la primera cita

No cuenta la primera cita con nuestro vibrador, porque sabemos que nos producirá un orgasmo, si o si. De lo que hablaremos hoy es, de cuándo se conoce a alguien inocentemente (y con esto quiero decir, sin estar borracho en una discoteca, sin enrollarte con esa persona antes, etc). Pongamos el ejemplo de, un compañero/a de trabajo, que nos pone y que sabemos que a el/ella tampoco le dejamos indiferente.

Al ser compañero de trabajo, que quede claro que vamos a seguir viéndole, un dia tras otro, y es importante que haya buen rollo, porque todos estaremos de acuerdo, que lo mejor en un curro es llevarse bien con los compis.

Bien, pues resulta que por motivos navideños (por ejemplo), esta persona nos propone algo a través del maravilloso mundo del msn (y es bien maravilloso porque muchas citas y/o relaciones no hubieran madurado sin este programita). Nos propone ir de fiesta. Y por decir una discoteca que conozcamos todos… pues Razzmatazz, que tiene muchos estilos y asi todos contentos.

Quedamos en la parada de metro de Marina, claro. Una vez allí, nos damos dos besos sin duda alguna (porque no nos hemos enrollado antes), aunque sepamos que algo pasará esa noche… por alguna de las dos cabezas seguro que pasa la frase “como nos vamos a aburrir los dos solos”, pero desaparece al entrar a la discoteca y pedir el primer cubata.

Parece que la mejor opción es ponerse contentillo, deshinibirse y dejarse llevar. Y entonces es cuándo nos encontramos, hora y media después con una melopea que no hay quien nos tenga en pie. Y ahí, en ese momento, nos enrollamos. Y nos enrollamos de esa manera que uno dice “fagocitadora”, porque nos gustamos y lo que es “peor” aún, nos deseamos.

El caso es que una hora después, decidimos salir de allí porque no viene al cuento estar tan cachondo entre tanta gente que cuándo intenta pasar de un lado a otro, te amasa y no te deja vivir. Y una vez fuera, la temida pregunta “¿que hacemos ahora?”

Pues follar, pensaría la mente más calenturienta de las dos (seguramente las dos pensaran lo mismo en ese momento) pero era un poco vulgar proponerlo. Más suave es, que uno de los dos invite al otro a ir a su casa, pero si sabemos que nuestro amig@ vive con sus padres, ni nos molestemos en esperar a que lo haga.

¿En tu casa o en la mia?

Tampoco es eso, hombre! Sabemos que vamos a follar, pero ponle un poco de… ¿esfuerzo? El caso es que nos lo acabamos llevando a nuestra casa, y allí, pues por no meternos en la cama directamente le ofrecemos un trago más que acepta con mucho gusto.

Entonces le enseñamos la casa y por ultimo la habitación, dónde entramos uno detrás del otro. Y entonces es cuándo nos enrollamos, tirándonos a continuación sobre la cama. Esta claro que, con la melopea, la excitación del momento, y el deseo programado tiempo atrás, desde que entramos en esa empresa, nos l@ follamos finalmente.

Entonces, ahora es cuándo viene el verdadero temor de ambas partes.

¿Que pasará el lunes en el trabajo? ¿Pensará que soy un puton verbenero? ¿No se pensará que esto va a seguir pasando continuamente?

Y es que, le deseabamos y nos ponia cachondos pero, de ahí, a darnos un pico cada día o que se acostumbre a quedar para follar…va un mundo. Además, los humanos tenemos la virtud (o defecto) de la costumbre. Y también ocurre a la hora de follar.

Cuándo no conoces sexualmente a una persona, es normal que en la cama pues hayan momentos de “pss pero si a mi esto no me gusta” o “asi me haces daño!!!!” y es posible que nos entre la curiosidad de volver a quedar para perfeccionar la técnica. Aunque si ha sido el polvo del siglo también querremos volver a quedar.

Y mi conclusión, es bien sencilla. Si nos apetece verle y follar, quedaremos y follaremos. Si no nos apetece, cada vez que nos diga algo de volver a quedar le diremos “ayy es que ya he quedado, mejor otro dia”. Yo pienso que debemos hacer lo que nos apetezca en cada momento, y es algo cruel, pero mientras no haya nada más que sexo, que mejor que mantenerlo ahí para cuándo nos apetezca?? Bueno, cruel sería si una de las dos partes estuviera colgadilla, sino no.

Y es que el sexo está para disfrutarlo, y quien piense lo contrario, que hable ahora o calle para siempre.

enero 3, 2008 Publicado por | General | | 16 comentarios

¿Dos besos o un pico?

A pesar del nombre del blog, no voy a ir a saco.

Esto son cosas que hablo con la gente de mi entorno y nadie llegamos a una buena conclusión, porque nadie puede acertar con lo que hará la otra parte.

Cuándo salimos por la noche, a veces ocurre que conocemos a alguien. Por lo general, nos gusta que nos den una conversación minimamente interesante, que nos pique el gusanillo y entonces, “nos tiren cacho”. Después pueden pasar dos cosas. Que esa persona nos guste y querramos volver a quedar con ella, o que nos espante tantísimo que cuando te pida el teléfono le digas “bueno, venga, pues ya nos veremos por aquí”.

Si esta persona nos ha gustado pueden volver a pasar dos cosas. O que te invite a su casa o tu a la tuya, o que no se tercie nada y simplemente haya intercambio de teléfonos.

Si esa noche hay sexo y feeling, volvereis a veros seguro, pero sino, olvidate de que te llame (porque el telefono te lo pedirá por quedar bien).

Si quedais, se sabe perfectamente que, al menos, inicialmente, va a ser algo solamente centrado en el sexo. ¿Para que sino? Entonces, a pesar de los morreos infinitos y el sexo oral de la noche pasada, sobretodo nosotras, nos comemos la cabeza con “¿y que le doy? ¿dos besos, o un pico?”

Claro, después de haber intercambiado tantos fluidos como son los corporales, y después de saber que si te llama es porque le molas y quiere más, por lo tanto, luego va a haber más…

¿por qué no hay una norma generalizada, por dios?

Y el otro dia me lo decia un “follaamigo” de esos que se estilan ahora. “¿Por que la primera vez que quedamos después de esa noche, me diste dos besos, si sabias que ibamos a follar?”

Y yo creo que es porque el tema del piquito es algo así como más intimo o más de confianza, y sinceramente, a mi, según me haya parecido el tio me apetece hacer una cosa u otra.

Pero el caso es quejarse, y ser más mujer que nunca con nuestras rayadas mentales. Si volvemos a verle no sabemos que hacer, pero si no nos llama, nos lamentamos.

Si dicen que somos raras, por algo será.

p.d: Feliz 2008 y esas cosas que se dicen en esta época.

enero 2, 2008 Publicado por | General | , , , | 12 comentarios

   

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